domingo, 28 de junio de 2009

Cuando era niño aprendió a jugar, 
jugaba con las hormigas y con lombrices, 
diseñaba castillos de arena y pasteles de lodo, 
el sueño no lo dejaba practicar el vuelo. 

Mientras vivía con Morfeo,
navegaba entre el lago de Cronos, 
los relojes daban vueltas sin dirección,
el sueño se volvía su última satisfacción. 

Al despertar, se convirtió en hombre terco, 
los sueños acumulados comenzaron a brotar en mármol tallado, 
el amor se volvió el juego más desesperado,
su pasión hizo brotar en su mujer hijos deseados. 

Un día, creció tanto como los robles, 
de donde nacemos toda la especie humana, 
procreó a la manzana para imponer discordia, 
belleza conjugada entre serpientes idolatradas. 

El hombre se hizo viejo, 
aprendió que el éxito se talla como al mármol griego,
leyó que el destino se escribe en la piel de un árbol,
la mujer dio a luz su último deseo. 

Dánae Kotsiras Ralis Hernández
Junio de 2009 





1 comentario:

  1. Felíz día del padre donde sea que estés,
    la gota de tu vida creo la mía,
    por ti soy y seré,
    tu hija Dánae

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